Concejo municipal: conceptos y consideraciones

Las municipalidades provinciales y distritales son los órganos de gobierno local. Tienen autonomía política, económica y administrativa en los asuntos de su competencia. Las municipalidades de los centros poblados son creadas conforme a ley (art. 194 Const.); los conceptos a resaltar y conocerlos a plenitud: gobierno local (distrito o provincia), autonomía (capacidad de tomar decisiones) y competencia (asunto determinado o campo de acción a conocer y resolver). La estructura orgánica del gobierno local la conforman el Concejo Municipal como órgano normativo y fiscalizador y la Alcaldía como órgano ejecutivo, con las funciones y atribuciones que les señala la ley (art. 194 Const.); conceptos a relievar: estructura orgánica del gobierno local (concejo municipal y alcaldía), además de competencias (art. 195 Const.), se tiene funciones y atribuciones (Ley Nº 27972 LOM).

Competencias, atribuciones y funciones

Las competencias de los gobiernos locales están establecidas en la Constitución (art. 195) y en la LOM (art. 73); las atribuciones del concejo municipal en la LOM (art. 9); y las funciones: exclusivas y compartidas, también en la LOM (arts. 74; 78 al 86).

Leyes, normas técnicas, sistemas, políticas y planes

Por último: “Los gobiernos locales están sujetos a las leyes y disposiciones que, de manera general y de conformidad con la Constitución Política del Perú, regulan las actividades y funcionamiento del Sector Público; así como a las normas técnicas referidas a los servicios y bienes públicos, y a los sistemas administrativos del Estado que por su naturaleza son de observancia y cumplimiento obligatorio. Las competencias y funciones específicas municipales se cumplen en armonía con las políticas y planes nacionales, regionales y locales de desarrollo” (art. VIII LOM); resaltamos los conceptos: normas técnicas, sistemas, políticas y planes de desarrollo. Para un buen ejercicio del Gobierno Local, conocer estos aspectos, muchas veces, las autoridades locales las desconocen o conociéndolas, no las toman en cuenta, de ahí la ineficiencia, desorden y corrupción.

“Para eso están los funcionarios y asesores”.

Hay autoridades torpes y mediocres, populistas y/o corruptas, que cuando gobiernan y toman decisiones improvisadas o apresuradas o irregulares o ilegales, con desparpajo, dicen: “para eso están los funcionarios y asesores”, para todo “arreglarlo”, “regularizarlo” y “hacer legal lo ilegal”. Como correlato, hay funcionarios y asesores que, por incapacidad o corrupción, acceden a “arreglar”, “regularizar” o “hacer legal lo ilegal”, o cometen errores imperdonables por negligencia propia o de los asistentes contratados sin preparación o favores electorales. Luego, cae la Contraloría General de la República, la Fiscalía Penal Anticorrupción, la Procuraduría Pública Anticorrupción, la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad DIVIAC o la Dirección Contra la Corrupción DIRCOCOR, ambos de la Policía Nacional del Perú PNP.

“No sabía nada” 

Entonces los involucrados e implicados, se ponen a llorar por su mala suerte, proclaman ser inocentes, echan la culpa a sus enemigos, gritan persecución política, llegan a declarar “por servir a mi pueblo, gustoso me voy a la cárcel”, o endilgan la responsabilidad a los funcionarios: “confié en ellos”, o “no sabía nada”, etc.   

El tema sensible de la corrupción

Las autoridades deben tener en consideración la sensibilidad del tema corrupción en la opinión pública, por ende, tener su plan de prevención y acción contra la corrupción (aprobado con Ordenanza Municipal), su plan de control interno (aprobado con Resolución de Alcaldía), realizar labores de supervisión (por parte de los funcionarios), a fin de detectar las irregularidades, corregirlas y sancionarlas. Dicha sensibilidad, está haciendo incurrir en excesos a auditores, fiscales y jueces: todo lo ven corrupción, en cada autoridad ven a un potencial corrupto, los últimos se rinden a los voluminosos expedientes de auditorías, y sin verificar, los fiscales lo convierten en acusación y los jueces en sentencias. Lo cual también está muy mal.