Cuán importante es reconocer y valorar nuestras raíces

Por: Rosa María Gamarra Valencia

El premier Guido Bellido Ugarte recordó a los peruanos el origen quechua del país. Y es que el pasado 26 de agosto, mientras solicitaba el voto de confianza al pleno del Congreso, inició su discurso para exponer la política general de gobierno en la lengua que nos heredaron los Incas. El acto causó un roce con la presidenta del parlamento María del Carmen Alva Priesto y otros representantes de la derecha. Para ellos significó una ofensa, mientras que otros millones de peruanos lo tomaron como una señal de empoderamiento. Este es el punto de partida para preguntarnos qué tan identificados estamos con nuestros orígenes.

Basándonos en estadísticas, de acuerdo al último censo realizado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) en el 2017 la cifra de peruanos que consideran al quechua como primera lengua era de 13,6 %. Con este porcentaje podemos certificar que el quechua es un idioma que prevalece en Perú, pero no se le está dando la importancia debida.

El historiador y director de la biblioteca Municipal, Romel Arce Ludeña, explica que hace unos 70 años el idioma quechua no era tratado, valorado y sobre todo se suscitaba una negación por parte de los quechua hablantes que llegaban a las ciudades. Y más si ya nacían en la ciudad, debido a un tema cultural y estructural.

“Hoy en día no se ha terminado de superar esta situación. Cambió un poco sí, de manera paulatina, pero hay señales de que no se acepta aun las raíces heredadas. Un claro caso esta puesto en el tema de rectificación de partidas de nacimiento. Muchos por presión de la sociedad deciden deslindarse de sus orígenes. Por el hecho de no sufrir discriminación cambian sus apellidos para no ser considerados indígenas, negando así su propio ser”, añade el historiador. Arce Ludeña recuerda que en la época en la que ejercía como abogado efectuó dos cambios de apellidos. La gente justificaba este accionar diciendo que para superarse en la vida debían tener un apellido español. “Sin duda no toman esta decisión de manera deliberada, sino por un tema practico”, finaliza.

El quechua, el aymara y otras lenguas originarias, menciona Arce, son consideradas en el imaginario colectivo y en la tradición como inferiores, porque son los vencidos por la cultura occidental. Para él, cambiar la mentalidad de la gente es algo que tendría que partir desde las aulas, realizando un trabajo amplio. Es por esto que también nos preguntamos si es necesario que la gente aprenda a hablar quechua.

Para el presidente de la Academia Mayor de la Lengua Quechua en la región Arequipa, Lorenzo Colque Arias, hablar este idioma debe ser un acto obligatorio por la identidad del lugar que hemos nacido. Es decir, el Perú. “Nuestro país es un lugar que dio origen a muchas culturas alrededor del idioma quechua. Como la Civilización Caral, esta cultura en su caída, da origen a otras culturas pre-incas como Nazca, Paracas, entré otras. Esta cultura se encargó de investigar mejor el quechua y sus variantes. Muchos de ellos hablaban el tri bocal y penta bocal, y la que se jerarquizó hace 570 años fue el quechua Cusco —Puquina inca o Collao puquina—, y lo mejoran en su idioma y en varias áreas.

Colque menciona que en 1975, durante el gobierno de Juan Velasco Alvarado, se promulgó una ley para que el quechua sea el idioma oficial del Perú. “Por eso es que nosotros debemos hablar el quechua; para mantener nuestra identidad. Prácticamente vivimos psicosomatizados; como la señora (María del Carmen) Alva, quien no halla qué hacer y disminuye la capacidad del premier Bellido por hablar nuestro idioma. Eso es desmerecer y faltar el respeto al Perú. Nosotros, que somos de este país, debemos defender nuestra identidad a toda costa”, enfatiza Colque.

El presidente de la Academia Mayor de la Lengua Quechua ha tratado de escarbar la toponimia —Estudio del origen y el significado de los nombres propios de los lugares— de la lengua en la cultura Puquina. “Me emociona y enorgullece difundir este idioma originario, pese a estar 40 años en el exterior en diversos países, siempre hablé quechua para no olvidarme”, cuenta.

Actualmente el quechua se ha vuelto un fenómeno social, ya que vuelve a adquirir protagonismo. Solo necesitamos revalorizarlo y promoverlo, para que de esta manera, en un futuro, la gente reconozca y se identifique con esta lengua y se olvide la discriminación, porque todos pertenecemos a un mismo país y a una misma cultura.