Repartija y cálculo de impunidad

En el escenario congresal, la opción que han tomado de encargar a la Junta de Portavoces del Congreso de la República la decisión final sobre quienes integrarían el Directorio del Banco Central de Reserva, obviamente es una opción errada. Según las explicaciones que dan, lo atribuyen a la falta de tiempo. Frente a ello, nos preguntamos porqué han dejado pasar el tiempo ocupándose de críticas y discusiones obstruccionistas, esperando a estas alturas del partido.

Conforme a ley, son tres puestos que deberían complementar las buenas elecciones del Ejecutivo, en las que se supone primaron cuestiones técnicas. Además de la ratificación de Julio Velarde, se anunciaron la incorporación de otros ciudadanos, como Roxana Barrantes, José Távara y German Alarco.

Tenemos que los tres nuevos directores que elija el Congreso reemplazarán a Elmer Cuba, José Chlimper y Rafael Rey, quienes, si recordamos, lograron ocupar dichos cargos por iniciativa de Fuerza Popular, que en ese momento tenían mayoría parlamentaria. La propia Comisión de Economía ha discutido y aprobado una serie de requisitos indispensables para garantizar la idoneidad de los que vayan a ser elegidos. Entre ellos tener una maestría en materias vinculadas a la economía, las finanzas, políticas monetarias o derecho económico.  

Ahora bien, tratándose del Tribunal Constitucional, la anterior representación parlamentaria, designó una comisión que realmente no estuvo a la altura de tan delicada responsabilidad y se quiso manipular los resultados sobre la base de ciertos prerrequisitos que dejaron de lado, errores al plantear las preguntas durante la entrevista personal y problemas generados por los protocolos después de realizada la entrevista y que no servían de criterio adecuada y eficaz para la calificación.

Finalmente, como sabemos, la famosa comisión fue impedida de continuar con sus labores a consecuencia de una orden judicial proveniente de la Sala Constitucional. Vemos que, en esta nueva gestión, se ha retomado el proceso eleccionario de los nuevos magistrados, con la atingencia de que se tiene que reemplazar al recientemente fallecido, conciudadano arequipeño el recordado tribuno Carlos Ramos.

En esta oportunidad, por informaciones oficiales, tenemos conocimiento que se está procesando la candidatura de 87 profesionales que postulan a las plazas existentes. Como apreciamos es un buen número de aspirantes, por lo que requiere de una minuciosa revisión curricular y ostentar las herramientas adecuadas para medir la capacidad e idoneidad de los postulantes.

Esperamos que la experiencia vivida sirva y este Congreso no vuelva a cometer los garrafales errores de las anteriores gestiones; quienes escandalosamente se politizaron y tuvieron colores de repartija, sin considerar la debida ponderación y mesura. De manera que las circunstancias obligan a que se tomen todas previsiones del caso, para lograr una acertada elección de los futuros miembros, tanto del BCR, como la del TC. Para ello se requiere de transparencia y juicio imparcial.

En efecto, el pueblo peruan demanda tajantemente el fin de las repartijas producto de la vendeta política, los acomodos y proyecciones de los favores pagados y por pagarse entre los distintos grupos  políticos, que a veces venden su conciencia por un plato de lentejas. No debemos olvidar que ambas entidades son los pilares básicos de la estructura normativa e institucional de la nación, consecuentemente la defensa de su integridad e idoneidad. Corresponde a todos nosotros los peruanos como sociedad civil organizada estar atentos.